miércoles, 2 de marzo de 2016

“Entrena, entrena, entrena, y cuando no tengas ganas de entrenar…sigue entrenando”

Hace muchos años un gran amigo mío me dijo que la vida era como una mesa que se sostenía sobre cuatro patas, de las cuales dependía su estabilidad:

La familia (amor), los amigos, la salud y el trabajo (dinero)

También me dijo que, a lo largo de la vida, hay etapas en las que una de las patas se puede romper. Estas etapas son lo que llamamos crisis, y es en estos momentos de crisis en los que debemos ser conscientes de nuestra realidad, y centrarnos en arreglar nuestra pata para volver a tener estabilidad, ya que, si no lo hacemos, se puede producir efecto en cadena que haga que se rompan más patas y que nuestra mesa se caiga al suelo.

Este coraje para afrontar estas crisis e intentar salir adelante en busca de nuestra estabilidad vital y hacer que nuestra mesa, no solo no se caiga, sino que se refuerce sobre patas o pilares más sólidos es lo que actualmente llamamos “resiliencia”, aunque de toda la vida se le ha llamado “echarle huevos y tirar p´alante”.

¿Y cómo hacemos para arreglar nuestra mesa? Pues no tengo recetas mágicas, pero os voy a contar algo que me ocurrió a mí.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Intranet…¿Para qué?

Creo que estamos de acuerdo que vivimos en un mundo global y que las compañías dedican grandes esfuerzos en la comunicación con el cliente.

Las nuevas tecnologías hacen que la relación con el cliente se realice no solo a través de los medios tradicionales (correo, prensa, tv…), sino que cada vez surgen nuevas maneras de canalizar esta relación, como pueden ser las Redes Sociales, Apps, páginas web, whatsapp…

Sin embargo, si nos referimos a la relación con el cliente interno, colaborador, empleado…no evoluciona siempre de manera paralela a la del cliente externo, ¿por qué?

martes, 2 de febrero de 2016

No te compres un Ferrari para ir a dar de comer a las gallinas

No penséis que he decidido cambiar de profesión y que ahora me dedico a la compra-venta de coches deportivos o la crianza de aves de corral, nada más lejos de la realidad.

Sin embargo, he querido hacer esta analogía para explicar cómo hay que elegir las herramientas más adecuadas para la consecución de un objetivo concreto.

¿Qué me quiero referir con esto? Hace unos días me hicieron una pregunta que ha desencadenado en la redacción de este post…¿Es útil un Outdoor Training? Y mi respuesta no pudo ser otra que…DEPENDE.

lunes, 1 de febrero de 2016

NO estás sin empleo…eres DIRECTOR COMERCIAL

Una de las tareas más difíciles de una persona que se queda sin empleo es decidir cómo afrontar su nueva situación profesional (sí, habéis escuchado bien, profesional) y buscar nuevas oportunidades laborales.

Habréis escuchado muchas veces que es muy importante planificar lo que vas a hacer, desarrollar una buena red de contactos, utilizar las Redes Sociales, crear una buena marca personal, buscar ofertas ocultas…y todo eso está muy bien, pero antes de eso es necesario cambiar totalmente la mentalidad y ser consciente de que, a partir del momento que te quedas sin empleo, debes asumir un nuevo rol profesional, que es el de Director Comercial.

Pero…¿Director Comercial de qué compañía? Pues de esa que tienes enfrente cuando te miras al espejo…TÚ. Y como Director Comercial que eres, debes comenzar a actuar como tal, por lo que debes tener una estrategia, una planificación y una operación.

domingo, 31 de enero de 2016

¿Y si perder tu empleo fuese lo mejor que te pasara en la vida?

Una de las cosas buenas que la crisis española ha tenido (siempre hay que mirar el lado positivo de las cosas) es que ha universalizado el concepto de “quedarse sin curro”.
Antes del año 2007, incluso muchos años después de que esta crisis comenzara, estar “parado” era un estigma, algo vergonzoso, algo que la gente incluso quería ocultar para no sentirse socialmente rechazado, ya que existía la sensación de que si te habías quedado sin trabajo era porque “algo habrías hecho”.
Nueve años después, ese concepto ha cambiado totalmente, todos hemos sufrido el desempleo de cerca, ya sea directamente en nuestras carnes o a través de familiares o amigos, por lo que nos hemos dado cuenta que “quedarse sin curro” muchísimas veces escapa a nuestro control.
En este punto podéis pensar: “Bueno, está bien que ahora no se criminaliza a alguien que se queda sin trabajo, pero de ahí a que sea lo mejor que le haya pasado en la vida…”. Dejadme unas líneas más que voy a intentar explicarme.